La Escuela Superior de Guerra Conjunta de las Fuerzas Armadas constituye el Instituto de mayor importancia dentro del sistema educativo de las Fuerzas Armadas para la formación de los conductores del mañana.
Aquí se capacita a los cursantes para enfrentar los desafíos que presenta la defensa nacional en el marco de la Acción Militar Conjunta.
Se les imparten conocimientos sobre conceptos estratégicos y operacionales, aplicando razonamientos científicos, no exentos de habilidades que hacen a la conducción militar.
La Escuela cuenta con dos cursos, ambos de un año de duración.
El curso de Estado Mayor y Planeamiento Conjunto (para Jefes del grado de Mayor y equivalentes) y el curso Conjunto de Estrategia y Conducción Superior (para Oficiales Superiores y Jefes del grado Coronel y Teniente Coronel y sus equivalentes).
El primero se centra en la capacitación de las funciones de los Estados Mayores Conjuntos y Combinados; y en el desarrollo de la aptitud para el mando y las habilidades de análisis y comunicación, alcanzándose de esta forma, las bases necesarias para la administración y conducción militar con una visión moderna y completa de la problemática que impone el Accionar Militar Conjunto en el marco de la Defensa Nacional.
En el segundo nivel, la capacitación se orienta a la conducción superior de las Fuerzas Armadas, proporcionando los conocimientos necesarios para desempeñar cargos trascendentes en Estados Mayores Conjuntos y Combinados.
Este también incluye la preparación necesaria para integrar equipos multidisciplinarios, teniendo en cuenta la dinámica de los conflictos, y dirigida a obtener la mejor aptitud para enfrentar los requerimientos que imponga la política de defensa nacional.
El objetivo fijado no es ni más ni menos que obtener Oficiales Superiores y Jefes mejor capacitados para aceptar y enfrentar las exigencias de los tiempos modernos, donde las líneas estratégicas pasan por el esfuerzo mancomunado de toda la sociedad.
Es así que siendo aún jóvenes Jefes verán como funcionan las otras fuerzas armadas, aprenderán de sus sub-culturas, descubrirán y valorarán las posibilidades de interacción que intrínsicamente las acciones de guerra conllevan y participarán en la creación, modificación y corrección de la Doctrina Militar Conjunta.
Será en estos claustros donde participarán de experiencias afines, desafíos novedosos, problemáticas actuales y por sobre todo compartirán expectativas comunes.
Se estrecharán lazos de conocimiento mutuo, de amistad y camaradería.
Con el correr del tiempo, estos mismos Jefes serán aquellos que, ya con grados superiores, tendrán la oportunidad de perfeccionar sus estudios, desde otros enfoques, en el nivel de pensamiento estratégico, para concretar la contribución que a futuro, ofrecerán a la Nación desde los puestos mas relevantes dentro del esquema de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor Conjunto.
No tenemos dudas que la Escuela Superior de Guerra Conjunta será fundamental para consolidar el accionar militar integrado, pero no sólo por los conocimientos y la interacción mencionados, sino porque después de reunir por dos años a los mejores oficiales de las Fuerzas Armadas habrá contribuido a fomentar lo que es fundamental para el éxito de toda operación militar: el espíritu de cuerpo.
Los resultados de este proceso, seguramente no se verán en el corto plazo, puesto que ello implica un cambio cultural y profesional significativo.
Recién en el mediano y tal vez en largo plazo estos quedarán consolidados, pero sin duda es un camino que vale la pena emprender, ya que todo esfuerzo puesto en la concreción de tan ambicioso proyecto permitirá a futuro contar con Fuerzas Armadas mas sólidas y comprometidas en el accionar conjunto eficiente que redundará en beneficio de la patria que precisamente estos jóvenes en su momento juraron defender.
Aquí se capacita a los cursantes para enfrentar los desafíos que presenta la defensa nacional en el marco de la Acción Militar Conjunta.
Se les imparten conocimientos sobre conceptos estratégicos y operacionales, aplicando razonamientos científicos, no exentos de habilidades que hacen a la conducción militar.
La Escuela cuenta con dos cursos, ambos de un año de duración.
El curso de Estado Mayor y Planeamiento Conjunto (para Jefes del grado de Mayor y equivalentes) y el curso Conjunto de Estrategia y Conducción Superior (para Oficiales Superiores y Jefes del grado Coronel y Teniente Coronel y sus equivalentes).
El primero se centra en la capacitación de las funciones de los Estados Mayores Conjuntos y Combinados; y en el desarrollo de la aptitud para el mando y las habilidades de análisis y comunicación, alcanzándose de esta forma, las bases necesarias para la administración y conducción militar con una visión moderna y completa de la problemática que impone el Accionar Militar Conjunto en el marco de la Defensa Nacional.
En el segundo nivel, la capacitación se orienta a la conducción superior de las Fuerzas Armadas, proporcionando los conocimientos necesarios para desempeñar cargos trascendentes en Estados Mayores Conjuntos y Combinados.
Este también incluye la preparación necesaria para integrar equipos multidisciplinarios, teniendo en cuenta la dinámica de los conflictos, y dirigida a obtener la mejor aptitud para enfrentar los requerimientos que imponga la política de defensa nacional.
El objetivo fijado no es ni más ni menos que obtener Oficiales Superiores y Jefes mejor capacitados para aceptar y enfrentar las exigencias de los tiempos modernos, donde las líneas estratégicas pasan por el esfuerzo mancomunado de toda la sociedad.
Es así que siendo aún jóvenes Jefes verán como funcionan las otras fuerzas armadas, aprenderán de sus sub-culturas, descubrirán y valorarán las posibilidades de interacción que intrínsicamente las acciones de guerra conllevan y participarán en la creación, modificación y corrección de la Doctrina Militar Conjunta.
Será en estos claustros donde participarán de experiencias afines, desafíos novedosos, problemáticas actuales y por sobre todo compartirán expectativas comunes.
Se estrecharán lazos de conocimiento mutuo, de amistad y camaradería.
Con el correr del tiempo, estos mismos Jefes serán aquellos que, ya con grados superiores, tendrán la oportunidad de perfeccionar sus estudios, desde otros enfoques, en el nivel de pensamiento estratégico, para concretar la contribución que a futuro, ofrecerán a la Nación desde los puestos mas relevantes dentro del esquema de las Fuerzas Armadas y del Estado Mayor Conjunto.
No tenemos dudas que la Escuela Superior de Guerra Conjunta será fundamental para consolidar el accionar militar integrado, pero no sólo por los conocimientos y la interacción mencionados, sino porque después de reunir por dos años a los mejores oficiales de las Fuerzas Armadas habrá contribuido a fomentar lo que es fundamental para el éxito de toda operación militar: el espíritu de cuerpo.
Los resultados de este proceso, seguramente no se verán en el corto plazo, puesto que ello implica un cambio cultural y profesional significativo.
Recién en el mediano y tal vez en largo plazo estos quedarán consolidados, pero sin duda es un camino que vale la pena emprender, ya que todo esfuerzo puesto en la concreción de tan ambicioso proyecto permitirá a futuro contar con Fuerzas Armadas mas sólidas y comprometidas en el accionar conjunto eficiente que redundará en beneficio de la patria que precisamente estos jóvenes en su momento juraron defender.




